Bueno, y aunque últimamente doy muy pocas señales de vida, sigo por aquí. Para deleite de ellas, que siempre les hace mucha más ilusión que a ellos, decir que estoy de papeleos de boda. La verdad es que es todo un proceso. Prometo desglosarlo cuando esté un poco más avanzado y tenga algo más de tiempo.
También quería agradecer a David Salamanca, del Consulado General de España en Pekín la ayuda que me está prestando en el proceso. Su respuesta ha sido rápida y amable e, incluso, hasta después de muchos intentos, conseguí hablar con él por teléfono del caso. Del mismo modo que soy el primero para criticar las cosas mal hechas, también hay que alabar, con nombres, a las personas que intentan poner algo de cordura y trabajo en el loco mundo de consulados y embajadas. |